Tres en Suma Nos exponemos

El primer número, el inicio, el cero cabalístico que se pierde en la memoria, sin nombre propio, sólo aquel que llevan todas, Tresensuma, nombre de un presente perfecto, esa única prolongación del deseo de vivir que nos lleva al sum, al existir, en las fugaces formas de la representación y del arte furioso, bálsamo de la locura; el número de valor nulo que hace visible las cosas desconocidas, las que han nacido para la muerte, las que no trasmiten la epidemia de la angustia, y mostrarán a quienes recrean el instante que no pueden recordar, en una cadena aorística. Es la constatación de que no hay evasión ante la vida, que el conocimiento del amor no es una ilusión vacua, un velo de verdad sobre el mundo. Este acto, indefinido y perfectivo, del que seremos fruto, es lo más cercano a la escena que concibió este espacio y a quienes lo habitarán…